
«Cápsulas de pintura» la «cara b» de mi práctica artística: residuos de pintura.

Esta serie de obras de pintura de pequeño formato surge del aprovechamiento de los residuos sólidos generados durante la actividad de pintura mural de gran formato.
En las bandejas y cubos, durante la actividad, las capas de color van genrando un sedimento que, con el grosor óptimo, constituye una lámina de pintura fraguada. Un residuo con interés plástico que acompaña la actividad profesional y que plantea la posibilidad de pintura expandida.


Estos residuos, generados espontáneamente, se recopilan y organizan según sus calidades: color, elasticidad y textura. Como retales para para un collage o ensamblaje.
La acumulación de este tipo de residuos es lenta, generándose poca cantidad de restos de cada intervención mural. Por lo que el planeamiento de cada cápsula de pintura no responde al registro de una única obra mural, sino a la acumulación varias intervenciones que se reutilizan tiempo después, como retales para un collage.


Estas pieles y fragmentos de color y textura, se acumulan y estructuran en una obra nueva, atendiendo a estas cualidades buscando principalmente una armonía táctil y de color.

Esta serie y proceso de investigación se plantea como un upcycling de pintura, donde la prioridad es la gestión de los residuos sólidos contaminantes de la actividad profesional y que se resuelve, en un quehacer azaroso e intuitivo, mediante el ensamblaje y pegado de los restos pictóricos sólidos 3D en una superficie 2D, únicamente con pintura blanca.













